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Principios de inducción miofascial

Ultima edición: Noviembre 15, 2023, 03:44 Hrs

Es de saber, que una de las estructuras más importantes del cuerpo, es la conocida fascia, la cual, es olvidada por muchos y puede significar el origen de múltiples afecciones a nivel neuromusculoesquelético en el siguiente artículo te comentamos un poco sobre ella y su abordaje a través de las técnicas de inducción miofascial.

¿Qué es la fascia?

Al mencionar la fascia, se habla de una red de tejido conjuntivo que a manera ininterrumpida recorre todas las estructuras del cuerpo humano controlandolos1, dicho sistema fascial debe encontrarse en equilibrio para poder facilitar a nivel biomecánico las demandas funcionales que el cuerpo necesita, pues, la presencia de restricciones (definidas como aumentos de tensión o estados de distensión parcial) ocasionará que la función corporal se vea afectada.

Según la anatomía descriptiva, se establece que la fascia tiene un recorrido continuo sobre todas las estructuras somáticas y viscerales, contectandolas entre sí, brindándoles soporte y determinando su forma. Además de todo esto, se ha demostrado la importancia funcional de la misma teniendo participación en otras actividades biomecánicas y bioquímicas.

Asimismo, se reconocen los distintos planos fasciales en los cuales se envuelven las diferentes estructuras musculares, óseas, neurales y viscerales, fijando y definiendo su espacio en concreto dentro del cuerpo.

Division de la fascia

Superficial: La cual está adherida a la piel atrapando la grasa superficial, siendo variable en cuanto a su espesor dependiendo de la zona corporal2, siendo por lo general las zonas con mayor demanda las cuales tienen una mayor laxitud y capacidad de deslizamiento. La fascia superficial se ubica a 3 mm por debajo de la piel a nivel de la zona subdérmica de la misma, cumpliendo con funciones de revestimiento, sostén y funcionalidad.

Profunda: Constituida por un material más grueso y denso comparado con la fascia superficial, dependiendo de la estructura y su demanda biomecánica, la misma cumple funciones de unión, revestimiento, sostén, transmisión. Ubicada a 6 mm por debajo de la piel, estando íntimamente relacionada con la fascia superficial gracias a distintas conexiones fibrosas la misma se puede subdividir en:

a) Miofascia: Considerando, la íntima relación entre el tejido facial y el músculo, se puede resaltar la importancia a nivel biomecánico que ésta proporciona3, la misma, se encuentra por lo general de manera transversal, oblicua e incluso paralela a las fibras musculares, recubriendo a cada uno de los componentes musculares, la cual, puede dividirse en:

1. Endomisio: Rodea cada una de las células musculares dando forma a las fibras musculares.

2. Perimisio: Recubre los haces de las fibras musculares uniéndose entre sí, formando el tejido conectivo más abundante en el músculo.

3. Epimisio: La más externa, recubre al músculo por completo.

Cada contracción muscular moviliza al sistema fascial y una restricción en la fascia afecta el funcionamiento del sistema muscular...

b) Viscerofascia: Sabiendo que no solo los músculos están rodeados por la fascia, sino que también distintas estructuras como vasos sanguíneos, vísceras, nervios o huesos, brindando soporte, integridad estructural, definiendo su tamaño y asegurando su correcto funcionamiento, en este sentido, se puede decir, que la viscerofascia está íntimamente relacionada con la miofascial, dado a distintas musculaturas que participan y que se relacionan con diferentes órganos y vísceras, por lo tanto, no puede haber un movimiento de la miofascia que excluya la viscerofascia, ya que, ambas trabajan en conjunto, de tal manera, se puede decir, que los movimientos netos que se dan dentro de la viscerofascia, vienen dados por la biomecánica fisiología del aparato locomotor.

c) Tejido conjuntivo del sistema nervioso: Se ha demostrado que el sistema fascial está íntimamente relacionado al sistema nervioso, rodeando todos sus componentes, brindando soporte y protección mecánica, la misma se compone por:

Perineuro: Más externa, compuesta por al menos ocho (8) capas de células fibroblásticas, rodeando las fibras nerviosas.

Epineuro: Ubicado a nivel interno, permite una capacidad protectora en contra de microtraumatismos.

Endoneuro: Constituye la estructura más interna, rodeando el tejido conectivo intrafascicular.

d) Meninges: Resaltando la importancia del sistema fascial y su íntima relación con el sistema nervioso central, facilitando la transmisión de impulsos nerviosos y de igual manera brindando protección y soporte, se puede dividir en:

1. Duramadre: Formada por tejido fibroso resistente, brinda resistencia al estiramiento axial ubicándose a nivel craneal y en el foramen magnum conectándose con la duramadre raquídea, dentro de sus fibras de tejido conectivo se pueden encontrar.

Tienda del cerebelo: Separa el cerebro del cerebelo

Hoz del cerebro: Divide al cerebro en dos (2) mitades iguales

Hoz del cerebelo: Divide al cerebelo en dos (2) mitades iguales

Tienda de la hipófisis: Forma un tabique desplegado por encima de la silla turca.

2. Piamadre: Forma la capa más interna y rebordea al cerebro y médula espinal, formada principalmente por tejido conectivo

3. Aracnoides: Lámina muy fina ubicada entre las capas antes mencionadas, forma el espacio subaracnoideo mediante el cual transcurre el líquido cefalorraquídeo.

En tal sentido, una vez conocidas las distintas divisiones y funciones de la fascia, se puede entender, que la presencia de alteraciones en ella, puede traer como consecuencia distintas limitaciones a nivel funcional, causando disfunción y restricción del movimiento tanto muscular como visceral.

Inducción miofascial

Al hablar de la inducción miofascial, se hace referencia a un proceso de tratamiento y evaluación simultánea, muy usado en fisioterapia y osteopatía, en la cual, mediante presiones sostenidas y movimientos tridimensionales, se busca la liberación de las restricciones existentes en sistema miofascial y sus distintos componente, regresando así al cuerpo el correcto equilibrio y homeostasis que se requiere para la funcionalidad normal, la misma, forma parte de la terapia manual, y trae como beneficio principal la liberación de restricciones, disminuyendo tensiones. 

La aplicación de inducción miofascial en fisioterapia puede dividirse según el tejido fascial a trabajar, donde se encuentran:

Técnicas de inducción miofascial superficial

a) Deslizamiento en ?J?: Donde se resalta que antes de su aplicación, se debe comprobar el estado de la piel del paciente, observando su humedad, elasticidad, hipersensibilidad y capacidad de movimiento, así mismo, evaluar la dirección en la que se presentan las restricciones en el tejido, ésta maniobra se aplica para liberar el tejido superficial y facilitan el movimiento en dicha zona, l misma genera una hiperemia local controlada posterior a la aplicación. Para evaluar la piel, se debe ejercer una presión mínima procurando el contacto completo de la palma de la mano con la zona a evaluar de tal manera que se pueda realizar deslizamientos en diferentes direcciones sin perder dicho contacto. Para ejecutar ésta maniobra, se debe colocar la mano no dominante en posición prona por encima de la restricción aplicando una presión mínima en sentido contrario a la misma, posteriormente, con la mano dominante, se realiza el deslizamiento en forma de ?J? usando el dedo índice reforzado con el medio o usando los nudillos del dedo índice.

Con la mano no dominante se ejerce una presión mínima contraria a la restricción y con la mano dominante se realiza el deslizamiento en ?J ?..

b) Deslizamiento transverso: Aplicado en restricciones específicas de superficie reducida como tendones, ligamentos o regiones específicas del músculo, la misma, se realiza con la punta de los dedos, donde el terapeuta coloca las manos de manera perpendicular a la zona de tratamiento, realizando una presión transversal sentido de las fibras musculares o tendones, siendo el movimiento real de la flexo- extensión de las articulaciones metacarpofalángicas permaneciendo inmóviles las demás articulaciones, por lo general se deben realizar entre ?7? a ?15? recorridos hasta sentir la liberación del tejido.

c) Deslizamiento longitudinal: Ésta es la única técnica en la inducción miofascial que permite el uso de lubricantes, dicha maniobra, tiene como finalidad estimular las fibras y orientarlas en dicho sentido con el objetivo de tratar la disfunción y dolor presente; para su aplicación, el terapeuta debe ejercer una contrapresión en sentido opuesto a la restricción con la mano no dominante y realizar un deslizamiento longitudinal con la mano dominante utilizando el dedo índice reforzado con el dedo medio o usando el nudillo del dedo índice, realizando un deslizamiento de origen a inserción o viceversa.

Técnicas de inducción miofascial a nivel profundo

Para su aplicación se debe tomar en cuenta que no es necesario ejercer una presión mayor, por el contrario, debe ser una fuerza mantenida que permita la liberación progresiva del tejido superficial hasta llegar al más profundo, donde dentro de sus maniobras se pueden encontrar:

a) Manos cruzadas: Siendo una de las más usadas y de mayor efecto pudiendo realizarse en cualquier parte del cuerpo logrando eliminar restricciones a nivel profundo que por lo general no pueden ser alcanzables mediante una presión directa. Para la aplicación de esta técnica, el terapeuta debe usar la misma presión ejercida por su cuerpo para lograr llegar al tejido más profundo, en donde, se colocan las palmas de ambas manos en contacto directo con la piel aplicando una presión superficial y progresiva llevando el tejido a una puesta de tensión sostenida y una vez eliminada la restricción se debe progresivamente ejercer un estiramiento longitudinal, sin perder el contacto sobre la piel, ya que, si se pierde, el terapeuta deberá empezar la maniobra nuevamente, siendo el tiempo mínimo de aplicación de al menos un minuto y medio a tres.

b) Planos transversos: Dicha maniobra se aplica sobre superficies en donde existen importantes planos transversos al tratamiento, siguiendo los mismos principios de la maniobra de manos cruzadas, aplicando una fuerza lenta y progresiva, siendo en este caso la posición de las manos diferente, en donde se coloca la mano no dominante debajo del cuerpo del paciente y la mano dominante por encima del cuerpo del paciente buscando una alineación entre ambas llegando a la barrera de restricción y posteriormente liberándola.

De esta manera, queda resaltada, la importancia y de qué manera puede ser aplicada la inducción miofascial, en función de garantizar una mejoría a nivel funcional.

Si estas interesado/a en aprender más sobre esta maniobra y otras técnicas de fisioterapia te invitamos a participar en nuestro curso de introducción a la terapia miofascial

Referencias bibliográficas

1. Pilat A. Inducción miofascial. Nueva York, NY, Estados Unidos de América: McGraw-Hill; 2003
2. Pilat A. Inducción miofascial. Nueva York, NY, Estados Unidos de América: McGraw-Hill; 2003
3. Pilat A. Inducción miofascial. Nueva York, NY, Estados Unidos de América: McGraw-Hill; 2003

Autor: Óscar Carrero

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