La ecografía musculoesquelética (MSK-US) se ha consolidado como una herramienta de evaluación dinámica, accesible y en expansión dentro del ámbito de la fisioterapia. Su uso en el diagnóstico y seguimiento de lesiones musculares permite una mayor precisión clínica y una toma de decisiones más informada, especialmente en contextos deportivos o de rehabilitación avanzada.
Sin embargo, su incorporación en la práctica clínica requiere criterios claros de uso, comprensión de sus limitaciones y entrenamiento específico para garantizar su fiabilidad y utilidad real. Este artículo revisa el papel de la ecografía musculoesquelética en la valoración de lesiones musculares, analizando la evidencia disponible sobre su validez diagnóstica y sus aplicaciones clínicas más relevantes.
Las lesiones musculares son frecuentes en deportes con altas demandas excéntricas y aceleraciones repetidas (fútbol, atletismo, rugby), afectando habitualmente músculos como isquiotibiales, aductores, cuádriceps o gemelos. Estas lesiones pueden clasificarse en:
La ecografía permite visualizar con alta resolución:
Desde una perspectiva fisioterapéutica, la ecografía no reemplaza la exploración clínica, pero complementa el diagnóstico funcional y permite monitorizar la evolución y el proceso de curación tisular, aportando datos objetivos útiles para la planificación de la carga, el retorno al deporte y la readaptación.
La fiabilidad inter e intraobservador de la ecografía musculoesquelética depende en gran medida de la experiencia del profesional, el protocolo de exploración y la calidad del equipo utilizado.
Una revisión sistemática publicada por Whittaker et al. (2019) destaca que la ecografía presenta alta sensibilidad y especificidad para lesiones musculares agudas estructurales, especialmente cuando se compara con resonancia magnética (RM). En lesiones mayores de grado II o III, la concordancia con la RM es superior al 90%, mientras que en lesiones menores o funcionales puede disminuir.
En cuanto a la fiabilidad, Zissen et al. (2017) reportaron valores de índice kappa >0,80 entre fisioterapeutas entrenados al valorar desgarros musculares en modelos simulados. No obstante, esta fiabilidad disminuye cuando no se emplean protocolos sistematizados o en casos clínicamente complejos.
Por otro lado, un metaanálisis de Peetrons et al. (2021) subraya la utilidad de la ecografía para clasificar lesiones según el sistema de Munich, lo cual tiene implicaciones directas en el pronóstico y en la programación del retorno progresivo al deporte.
En resumen, la ecografía musculoesquelética ofrece alta precisión para:
Pero su rendimiento diagnóstico es limitado en lesiones funcionales sin alteración estructural evidente.
El uso racional de la ecografía debe guiarse por criterios clínicos, no como prueba de rutina. Entre las principales indicaciones clínicas se encuentran:
Además, su uso como herramienta de biofeedback visual durante el entrenamiento del control motor (por ejemplo, en ejercicios de activación selectiva del transverso abdominal o del glúteo medio) ha demostrado mejorar la precisión y la adherencia del ejercicio (Teyhen et al., 2016).
A pesar de sus múltiples ventajas, la ecografía presenta limitaciones que deben ser reconocidas para evitar errores diagnósticos
En cuanto a la clasificación de las lesiones, la ecografía no debe usarse de forma aislada para determinar el tiempo de baja deportiva, ya que este depende de múltiples factores (lesión previa, tipo de deporte, nivel competitivo, adherencia al tratamiento, etc.).
El valor real de la ecografía para el fisioterapeuta reside en su integración dentro del proceso de razonamiento clínico, no como herramienta diagnóstica autónoma.
Su utilización adecuada permite:
No obstante, el uso de ecografía requiere una formación específica y continuada, tanto en anatomía ecográfica como en interpretación funcional. Un mal uso puede generar sobreinterpretación de hallazgos sin correlato clínico y confusión en la toma de decisiones terapéuticas.
El uso competente de la ecografía musculoesquelética requiere un entrenamiento riguroso en técnicas de imagen, anatomía funcional y toma de decisiones clínicas integradas. Estos aspectos se abordan de forma completa en la formación de FisioCampus: Curso online de Ecografía Musculoesquelética Avanzada para Fisioterapeutas, especialmente diseñada para fisioterapeutas que desean incorporar esta herramienta con criterio clínico y precisión diagnóstica en el manejo de lesiones músculo-tendinosas.
La ecografía musculoesquelética representa una herramienta valiosa para el fisioterapeuta en la evaluación y seguimiento de lesiones musculares, siempre que se utilice de forma crítica, integrada y con la formación adecuada.
La evidencia actual respalda su uso para el diagnóstico de roturas, monitorización del proceso de curación y guía de técnicas invasivas, pero advierte sobre sus limitaciones en lesiones funcionales y la necesidad de correlación clínica constante.
Su correcta aplicación mejora la precisión diagnóstica, optimiza la planificación terapéutica y aporta un valor añadido al abordaje fisioterapéutico moderno. Sin embargo, exige entrenamiento estructurado, pensamiento clínico y actualización permanente.