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¿Es eficaz la electrólisis percutánea en las lesiones deportivas del miembro inferior? Evidencia actual y aplicación clínica

Ultima edición: Febrero 22, 2026, 07:13 Hrs

La electrólisis percutánea intratisular (EPI) se ha consolidado como una de las técnicas invasivas más utilizadas en fisioterapia deportiva, especialmente en el abordaje de tendinopatías crónicas del miembro inferior. Su popularidad clínica ha crecido de forma notable, impulsada por resultados prometedores en dolor y función.

Sin embargo, en un contexto de práctica basada en evidencia, la pregunta clave no es si la técnica “funciona”, sino en qué condiciones clínicas, con qué dosificación y en qué perfil de paciente aporta valor añadido frente al ejercicio terapéutico estructurado.

A partir de la revisión sistemática sobre los efectos de la electrólisis percutánea en lesiones deportivas de miembro inferior, este artículo desarrolla un análisis crítico orientado a fisioterapeutas, con especial foco en la toma de decisiones clínicas.

¿Cuál es el fundamento fisiológico de la electrólisis percutánea?

La electrólisis percutánea consiste en la aplicación de corriente galvánica a través de una aguja introducida en el tejido lesionado, habitualmente bajo control ecográfico. El objetivo es provocar una reacción electroquímica controlada que estimule un proceso inflamatorio terapéutico.

Los mecanismos propuestos incluyen:

  • Activación de la cascada inflamatoria inicial.
  • Estimulación de la fagocitosis y limpieza del tejido degenerado.
  • Inducción de neovascularización.
  • Remodelado del colágeno.

En modelos experimentales se han observado cambios histológicos compatibles con procesos de regeneración. No obstante, la traducción de estos efectos biológicos a resultados clínicamente significativos depende de múltiples factores, especialmente de la integración con la carga mecánica progresiva.

¿Qué dice la evidencia sobre su eficacia en lesiones deportivas?

La revisión sistemática centrada en lesiones deportivas del miembro inferior analiza principalmente su uso en:

  • Tendinopatía rotuliana.
  • Tendinopatía aquílea.
  • Fascitis plantar.

Los estudios incluidos muestran mejoría en dolor y función, especialmente cuando la electrólisis se combina con ejercicio terapéutico. En algunos ensayos clínicos se observa superioridad a corto plazo frente a programas de ejercicio aislado.

Sin embargo, el análisis crítico obliga a considerar varias limitaciones:

  • Muestras pequeñas y bajo poder estadístico.
  • Protocolos heterogéneos (intensidad, número de sesiones, duración).
  • Seguimiento limitado en el tiempo.
  • Dificultad para aislar el efecto específico de la técnica frente al ejercicio concomitante.

En consecuencia, la evidencia actual puede considerarse prometedora pero todavía moderada en términos de calidad metodológica.

Electrólisis percutánea y tendinopatía: ¿complemento o intervención principal?

Uno de los hallazgos más relevantes es que la electrólisis no debe entenderse como tratamiento aislado. En tendinopatías crónicas, el ejercicio terapéutico —ya sea excéntrico o heavy slow resistance— continúa siendo el pilar central del abordaje.

La electrólisis puede actuar como:

  • Modulador del dolor.
  • Estímulo biológico complementario.
  • Facilitador de la progresión de carga en fases estancadas.

Desde el razonamiento clínico, esto implica que su indicación tiene más sentido en lesiones crónicas refractarias que en cuadros agudos o altamente reactivos.

Selección del paciente: criterio clínico antes que protocolo

No todos los pacientes con dolor tendinoso son candidatos a electrólisis percutánea. La indicación debe basarse en un análisis estructurado que contemple:

  • Evolución crónica con escasa respuesta a carga progresiva.
  • Evidencia ecográfica de cambios degenerativos.
  • Limitación funcional persistente en deportistas activos.
  • Buena adherencia esperada al programa de rehabilitación.

Por el contrario, en fases agudas con alta irritabilidad o en pacientes sin un programa de ejercicio bien estructurado, la técnica puede ser innecesaria o incluso contraproducente.

Dosificación y variables técnicas: un área aún no estandarizada

Uno de los principales problemas identificados en la literatura es la falta de consenso en la dosificación. Las variables que cambian entre estudios incluyen intensidad de corriente, tiempo de aplicación, número de impactos y frecuencia semanal.

En consulta, la individualización es clave. La respuesta clínica tras la primera sesión, la irritabilidad del tejido y el calendario competitivo del deportista deben guiar la progresión. La electrólisis no es una técnica neutra: genera una respuesta inflamatoria controlada que debe integrarse estratégicamente dentro del plan de carga.

Limitaciones actuales y controversias

A pesar de los resultados favorables a corto plazo, persisten interrogantes relevantes:

  • ¿Existe superioridad real frente a otras técnicas invasivas?
  • ¿Se mantienen los beneficios a largo plazo?
  • ¿Qué subgrupo de pacientes responde mejor?

Además, la mayoría de estudios combinan electrólisis con ejercicio, lo que dificulta determinar el peso específico de cada intervención.

El riesgo clínico no está tanto en aplicar la técnica, sino en sobredimensionar su efecto y relegar el ejercicio terapéutico a un segundo plano.

En este sentido, para los fisioterapeutas que deseen comprender en profundidad los fundamentos, indicaciones y criterios de aplicación segura de esta técnica invasiva, la formación Introducción a la Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) de FisioCampus permite desarrollar competencias clínicas sólidas en el uso razonado de la electrólisis dentro de un enfoque basado en evidencia.

Conclusión

¿Es eficaz la electrólisis percutánea en las lesiones deportivas del miembro inferior?

La evidencia disponible sugiere que puede mejorar dolor y función en tendinopatías crónicas cuando se integra con ejercicio terapéutico estructurado. No obstante, su eficacia no es independiente del contexto clínico ni sustituye la progresión de carga como eje central del tratamiento.La electrólisis percutánea debe considerarse una herramienta complementaria dentro de un modelo de rehabilitación basado en:

  • Gestión adecuada de la carga.
  • Progresión estructurada del ejercicio.
  • Selección rigurosa del paciente.
  • Monitorización clínica continua.

El desafío no es incorporar más técnicas, sino utilizarlas con criterio biomecánico, fisiológico y metodológico sólido.

Bibliografía

  1. Efectos de la electrólisis percutánea en lesiones deportivas de miembro inferior. Revisión sistemática [trabajo académico en Internet]. Universidad de Valladolid; Disponible en: https://uvadoc.uva.es/handle/10324/63276 
Autor: Admin

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