El dolor visceral crónico representa un desafío clínico significativo para fisioterapeutas, especialmente en casos donde no se identifican alteraciones estructurales claras. Su presentación suele ser difusa, con irradiación amplia, alta carga emocional y coexistencia de síntomas musculoesqueléticos aparentemente inconexos.
Este tipo de dolor se asocia frecuentemente a cuadros funcionales como síndrome de intestino irritable, dismenorrea, cistitis intersticial o molestias digestivas recurrentes. En muchos pacientes, se acompaña de sensibilización central, disfunción autonómica y estrés mantenido, lo que complica su abordaje desde enfoques convencionales.
El Fiit Concept, acrónimo de Fisioterapia Integrativa, propone una aproximación clínica que considera al paciente como un sistema interconectado, integrando la evaluación musculoesquelética con la influencia del sistema nervioso autónomo, el estado emocional y los hábitos de vida. Este modelo ofrece una estructura de razonamiento clínico aplicable a situaciones como el dolor visceral funcional, aportando herramientas para intervenir sin necesidad de técnicas invasivas o manipulativas.
El dolor visceral crónico se caracteriza por:
Desde la neurofisiología, implica fenómenos de sensibilización central, facilitación medular y alteración en los mecanismos de modulación descendente del dolor. El sistema nervioso autónomo, particularmente el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HHS) y el nervio vago, juega un papel crucial en la cronificación del dolor visceral, como muestran estudios de Bielefeldt et al. (2006).
En este escenario, intervenir únicamente sobre la estructura musculoesquelética o aplicar técnicas locales sintomáticas es insuficiente. Es necesario ampliar el foco clínico hacia factores neurovegetativos, emocionales y conductuales que influyen directamente en el mantenimiento del dolor.
El Fiit Concept plantea un modelo clínico centrado en el análisis de la interacción entre sistemas: musculoesquelético, neurovegetativo, endocrino y emocional, sin desvincular la fisioterapia de su marco sanitario ni incorporar técnicas externas a la profesión.
En pacientes con dolor visceral crónico (sin indicación médica de patología orgánica), el Fiit Concept propone:
A partir de esta evaluación integrativa, se estructura una intervención fisioterapéutica basada en:
Aunque el Fiit Concept como modelo estructurado aún no ha sido objeto de ensayos clínicos controlados, sus fundamentos se apoyan en la integración de herramientas validadas en la literatura científica.
Una revisión sistemática de Martínez-Pérez et al. (2021) respalda el uso de estrategias de intervención fisioterapéutica en dolor visceral funcional, siempre que se aborden los factores sistémicos implicados.
El enfoque sobre el sistema nervioso autónomo y su modulación a través de fisioterapia ha sido explorado por investigaciones como las de Napadow et al. (2012), quienes observaron que técnicas de respiración diafragmática y estimulación vagal pueden reducir la percepción dolorosa visceral y mejorar el perfil autonómico en pacientes con SII.
En dismenorrea primaria, estudios clínicos han demostrado que la inclusión de ejercicio físico dosificado y estrategias de regulación del estrés mejoran significativamente la intensidad y duración del dolor (Alvarez et al., 2017).
Por su parte, la educación en neurociencia del dolor ha mostrado mejoras en la función y en la disminución de la catastrofización en pacientes con dolor persistente, incluso en contextos no musculoesqueléticos (Moseley, 2004).
Estos pilares forman parte integral del enfoque del Fiit Concept, validando su uso clínico dentro de un modelo de Fisioterapia Integrativa.
El Fiit Concept puede aplicarse a múltiples perfiles de pacientes con dolor visceral funcional o mixto. Algunos ejemplos clínicos comunes:
Presenta distensión abdominal postprandial, episodios de dolor lumbar y fatiga. No hay hallazgos relevantes en pruebas médicas. El Fiit Concept orienta hacia:
Dolor pélvico recurrente, uso continuado de AINEs, hipertonía lumbar y ansiedad anticipatoria. Sin patología ginecológica orgánica.
Síntomas abdominales funcionales tras entrenamientos intensos, alteraciones del sueño, hipertonía generalizada.
El Fiit Concept debe aplicarse con criterios éticos y clínicos claros. Entre sus limitaciones:
El abordaje integrativo del dolor crónico visceral desde la fisioterapia se desarrolla de manera estructurada en el Curso completo de la metodología Fiit Concept en Fisioterapia Integrativa de FisioCampus. Esta formación está dirigida a fisioterapeutas clínicos que deseen incorporar herramientas avanzadas de análisis, intervención y regulación sistémica en pacientes complejos, siempre desde el marco legal, científico y profesional de la fisioterapia.
El Fiit Concept ofrece una vía clínica estructurada y coherente para abordar el dolor visceral crónico desde la fisioterapia, integrando factores musculoesqueléticos, autonómicos y conductuales. Su enfoque se alinea con los avances en neurociencia del dolor, regulación vagal y modelos biopsicosociales.
Aunque se requiere mayor investigación específica sobre su eficacia global como modelo, sus pilares clínicos ya cuentan con evidencia que respalda su aplicación práctica en consulta. El fisioterapeuta formado en Fisioterapia Integrativa puede ofrecer así un abordaje centrado en el paciente, funcional y respetuoso con los límites de la profesión.